Llevo todo el día sin hacer nada, sólo mirando cosas en el ordenador, escribiendo un poco y con mi mente como una batidora, dándole vueltas y más vueltas a las cosas. Me siento desanimada, sin ganas de hablar con nadie y sola, muy sola.

Hace un rato, me preguntaba si no sería yo misma la culpable de la situación en que me encuentro. Es cierto que estoy mal por las cosas que han pasado en mi familia, sí, pero eso estamos intentando ir solucionándolo, pero yo, particularmente, quizás tengo la culpa de mi soledad.

Mi "genio" o brusquedad en ocasiones al decir algo, no me ha ayudado mucho en la vida, aunque eso lo he ido suavizando.
Mi independencia, sí, libertad absoluta con mi vida, para hacer lo que quiera y como quiera (intentando no hacer daño a nadie, por supuesto), pero que no me da la capacidad para, por ejemplo, ir al cine sola, o ir a dar una vuelta sin nadie más que yo misma, o miles de cosas que soy incapaz de hacer sin alguien a mi lado, simplemente porque me hacen sentir más esa soledad.
Mis contradicciones, esa timidez que me impide obtener la suficiente confianza desde un principio con la gente y mi, quizás demasiada, confianza en la gente cuando ya les conozco y por lo que me he llevado bastantes palos a lo largo de los años.
Sentir mil cosas y ser incapaz de contarlas por miedo o por vergüenza o simplemente por no preocupar a la gente que tengo cerca.

A veces, he ido a una cafetería y me he tomado algo, o he ido a comer sola cuando trabajaba y pienso, "hay gente que está haciendo esto mismo que yo y sin saber cómo, conocen a otras personas y se ponen a hablar con toda naturalidad". Eso nunca me ha pasado a mí.
Quizás soy demasiado introvertida, también pienso que, aunque me digan que no es cierto, mi físico tampoco ayuda mucho. Soy normalita, aunque yo no me veo guapa en absoluto.

Pienso que la única persona que de verdad me ha querido es el chico del que os hablé en el post sobre mi prima. Nunca nadie más se ha enamorado de mí. Eso es algo que sé muy bien, sin embargo yo si me he enamorado más de una vez. Siempre amor descompensado, siempre sufriendo yo por no sentirme querida. Mi familia me quiere, eso lo sé, pero no es a lo que me refiero, ya me entendéis.
Quizás no debería haber dado tanto, ser más dura, más fría, demostrar menos aún los sentimientos hacia la gente que quiero. Tal vez, de ese modo hubiera conseguido más o, como mínimo, sufrir menos.

Quisiera que mi vida fuera diferente, tener la capacidad para cambiar las cosas, la fuerza necesaria para tomar ciertas decisiones, puede ser, que eso lo tenga, pero no sé cómo hacerlo, me siento perdida y sin ánimos siquiera para decir: "hasta aquí llego, voy a cambiar esto, voy a hacer tal cosa...".

Cuando os pongo un comentario sobre algo que os sucede o que estáis pasando, algo para por lo menos intentar animaros, de pronto me veo a mi misma y me digo: "Como es posible que pueda decirles esto, cuando yo no soy capaz de animarme ni de solucionar mi propia vida?". No me mal interpretéis, lo que os escribo, lo hago con el corazón, como lo pienso y de forma totalmente sincera.
Lo malo es la comparación que hago sobre lo que os pongo y mi actitud, mi falta de decisión o mi falta de ánimo para hacer lo mismo que os digo.

En mucho me habéis ayudado y apoyado, y sé que algo en mi está cambiando y no os imagináis lo importante que habéis sido y sois para mi y cuánto os agradezco que estéis ahí, pero es un sentimiento extraño el que tengo. Tal vez sea por estos días, el miedo a no encontrar un trabajo, a que pase algo que me acabe de desmoronar, a que las cosas nunca se solucionen y yo siga así, triste y melancólica y con ganas continuas de llorar, que hacen que me sienta sin esas fuerzas y esos ánimos de los que tanto os hablo en vuestros post.

Necesito una grieta en el hoyo donde poner un pie y dar un salto más hacia arriba, pero de momento, no veo ninguna. Aquí estoy, tanteando las paredes de ese agujero en el que estoy metida, buscando la forma de salir.
Ojala un día, no muy lejano, lo consiga.