Viaje de fin de curso a Italia (I)
Como ya conté, nos unimos tres institutos para conseguir una subvención para el viaje de fin de curso. Fuimos a Italia en autocar. Mi amiga (M.), la que se quedó embarazada, también fue, y de 7 meses!!
Pasaron muchas cosas, pero os contaré algunas y más adelante el resto, porque son muchas cosas.
Durante el viaje, cada poco rato mi amiga M. tenía ganas de hacer pis, a causa del embarazo. Cada vez que nos lo decía, nosotros, los de mi clase, gritábamos al conductor: "Pareeee!!! M. tiene ganas de ir al baño!!!" El resto de la gente protestando y nosotros diciendo: "A callar, que está embarazada!!" gritando también. Fueron 14 horas de viaje, podéis imaginaros la de paradas que tuvimos que hacer jajajajaa.
Primero llegamos a Pisa, por la mañana hasta la tarde, no había mucho que ver a parte de la famosa torre y la iglesia y pasear un poco por el pueblo, que es bonito.
Luego hicimos parada en Luca (creo que se llamaba así), otro pueblo que además, estaba de fiestas y fue curioso ver montones de gente montada a caballo por sus estrechas calles. El pueblo era bonito, muy rústico y curioso.
Lo siguiente fue Florencia, allí estuvimos creo que cuatro días. Es una ciudad preciosa. Íbamos con mapa en mano, intentando ver todo lo interesante que ofrecía la ciudad. La gente ya se había ido montando sus grupos y cada uno andaba por su lado. El nuestro era grandecito, íbamos 8 ó 9 creo, puede que alguno más. Nos paseábamos por toda la ciudad tachando en el mapa lo que íbamos visitando, acabamos con los pies destrozados, hubo un momento en que dijimos de descansar y M. (la embarazada), allí de pie diciendo: "Pero bueno... levantaros que queda mucho por ver!!". Por dios, de donde sacaba tanta energía esta chica??? Nos tenía a todos alucinando.
La primera noche en el hotel de Florencia, la armamos. Nuestro grupo estaba dividido en dos habitaciones, con literas y camas normales. Lo primero que hicimos al tener las habitaciones distribuídas, fue encontrar la de los profesores, meternos y esconderles cosas suyas, hacerles la petaca en la cama y salir disimuladamente a cenar como si nada.
Luego vinieron los profesores preguntando en plan inquisidor quién había entrado en sus habitaciones...Nadie sabía nada... jajjajajjaaa.
Al "toque de queda", todos a las habitaciones, en la mía estaba mi amiga M. un chico divertidísimo (G.), otro chico algo tímido pero muy agradable y yo. Yo me puse en la litera de arriba y había una especie de mando con dos botones. Lo cogí (no me puedo resistir a tocar botones de todo jajjajaaja) y comencé a tocar uno, ese apagaba y encendía la luz. Luego el otro botón, no hacía nada y todos diciendo, "apriétalo que algo tendrá que hacer" y venga a darle una y otra vez... De pronto, viene un profesor y nos dice con cara de mal genio: "Sois vosotros los que estáis picando al botón del conserje???". Nosotros nos miramos, y caímos en la cuenta de para qué servía el botón. "No, nosotros no, por que?". Y nos contesta: "Porque alguien le está dando al botón de llamada y el conserje anda loco hacia la puerta y el mostrador porque no sabe quien es!". "Pues nosotros no somos, dijimos", y se fue. Y tal como se fue, otra vez a darle al botón cada 5 segundos jjajajajajaa.
Cuando vimos que ya todo estaba en silencio, nos fuimos a la habitación de nuestros compañeros. Allí todos de juerga, hablando, comiendo galletas que habíamos llevado, riendo y una compañera durmiendo sin enterarse de nada!! No había modo de que despertara. M. dijo: "vamos a ver si hacemos que se haga pis en la cama....". Había un lavabo en la habitación y abrimos el grifo a ver si con el ruido del agua... pero nada. Cogimos dos vasos llenamos uno y nos acercamos a su cara. M. iba pasando el agua junto a su oreja de un vaso de agua al otro... nada, ni se hizo pis, ni se despertó con las risas. De pronto comenzó a ¡¡roncar!! Empezamos ha hacer ruiditos para que dejara de hacer y no había modo. Eran unos ronquidos descomunales!! Alguien sacó un pintalabios y le pintó los labios como si fuera un payaso y le puso coloretes, le pusimos un salchichón que alguien tenía al lado de su cara. Y grabamos sus ronquidos en un cassette.
G. se metió en el baño y salió con todos los rollos de papel higiénico que encontró y comenzamos a vestirlo como una momia a él y a O. (el otro chico). Era verlos todos empapelados, con la cara toda tapada y las gafas puestas (los dos llevaban) y nos fuimos por las habitaciones de la gente a asustarlos jajajjjaa.
Al día siguiente, cuando se despertó la chica, la verdad es que se lo tomó con sentido del humor, era amiga de todos, y tenía sus cosas raras (como todo el mundo) pero sabía reírse de sí misma y de todos, así que no se enfadó con nosotros. Pero reconozco que nos pasamos un poco con ella cuando nos montamos en el autocar para ir a la ciudad, porque lo que grabamos de los ronquidos, las risas y comentarios que dijimos, lo pusimos en el autocar a todo volumen y ahí sí que se mosqueó. La pobre tenía toda la razón en hacerlo, pero cuando vimos que empezó a sentirse mal, lo apagamos y ya no lo hicimos más. Por suerte el mosqueo se le pasó pronto.
Bueno, esta es la primera parte, la siguiente ya os la contaré, que hay cosas también buenas y divertidas. Y gracias por vuestra paciencia si habéis llegado hasta aquí.




erika-blog dijo
Que suerte, nosostros no hacíamos viajes de fin de curso a lugares como Italia, ni siquiera salíamos de España... Pero la verdad es que estas experiencias quedan para siempre y es emocionante recordarlas. La pobre chica embarazada sin poder contenerse... ya podría haber sido un autocar de esos con lavabo, también es mala suerte. Y la bromita a vuestra compañera... quizá si fue un poco excesiva pero si se lo tomó con humor no pasa nada, aunque debía dormir muy profundamente para no enterarse de nada jjeje. Bueno ya nos seguriás contado como siguió el viaje. Un beso cielo!!
27 Septiembre 2008 | 09:52 PM