Estas son algunas de las fotos que hice en el mes de mayo de este año. Son de Fuerteventura. Un lugar para mi paradisíaco y en el que me encataría vivir. La foto que puse en otro post de las gaviotas son del mismo mes, no de marzo, me equivoqué al escribirlo.

Barranco de la Madre del Agua (creo que el nombre es así). Todo un oasis en medio del desierto. Lleno de palmeras preciosas y enormes, un riachuelo y un estanque lleno de peces. Merece la pena disfrutar paseando y observando todo lo que ofrece ese lugar.
Haciendo senderismo y escalando montañas, vi una Tunera (Chumbera, como la conocemos aqui), con una preciosa flor. Nunca había visto las Tuneras en flor y me pareció una preciosidad.
Al llegar a la cima de la última montaña, pudimos observar las maravillosas vistas que ofrecía la altura a la que nos encontrábamos. Esta es una de ellas.
Una de las preciosas y tranquilas playas que hay por toda la isla. La tranquilidad de sus aguas cristalinas y sus rocas volcánicas, invitan a dar un paseo entre ellas mientras se disfruta del paisaje.
Una puesta de sol espectacular, en la playa que llamamos "de las piedritas". Toda llena de piedras de todo tipo, colores y formas increíbles, así como formaciones y estructuras increíbles de la lava que expulsaron los volcanes hace cientos de años. Lamentablemente al reducir la imagen, no se aprecia el reflejo del sol sobre el agua del mar.
Me encanta la fotografía, aunque ojala supiera hacer mejores fotos, esta vez llevé la cámara digital de mi padre y tuve que ir experimentando con ella ya que no la conocía. Quizás no son tan buenas fotos o no tanto como yo quisiera, pero se puede apreciar las maravillas que ofrece la isla. He estado varias veces y cada vez que tengo que volver de allí, lo hago con pena. Es un lugar que me relaja, me da paz y al que deseo volver en cuanto pueda.