Hoy, una vez más, he vuelto a soñar. Un sueño vívido, pesadilla y al mismo tiempo algo bonito. Todo tan surrealista y tan real que casi espanta.
Había bichos por toda la casa, mosquitos, insectos de todo tipo, algunos enormes, y no podía matarlos. Era realmente angustioso, quería que se fueran, que me dejaran tranquila, que me permitieran descansar, pero no había modo, no conseguía acabar con ellos. Después de mucho esfuerzo y de comenzar a sentirme impotente lograba terminar con toda esa plaga.
No sé a qué asociarlo, tal vez a todo este tiempo que me siento tan presionada y agobiada por todos lados y a una situación de la que no logro salir a pesar de todo lo que estoy tramitando y haciendo para intentar solucionar todos los problemas que tengo. No lo sé. Ojalá sea un sueño premonitorio (aunque dudo mucho de esto) y mi subconsciente me esté diciendo que lograré salir de este agujero de una vez por todas.
La otra parte del sueño ha sido muy diferente, estaba con mis padres, hermanos y creo que había más familia y de pronto se abría la puerta y entraba sonriente y con aspecto muy feliz mi abuelo S. (por parte de padre). Su aspecto era inmejorable y nos decía que estaba también mi abuela M. abajo, en el portal. Yo misma fui a buscarla y la vi tan bien, tan contenta que no podía creerlo... Entonces me sentí feliz también de verlos, sobre todo a él. No recuerdo más, creo que ahí me desperté.
Suelo soñar a menudo con mi abuelo S. y creo que es por cierto "remordimiento de conciencia" por llamarlo de algún modo.
La última vez que lo vi, estaba en el hospital por un ataque al corazón. Él que hacía más de 15 años que había sido operado de un cancer de pulmón, que le extrajeron uno y parte del otro, que siempre creyó que sólo le habían quitado una parte de uno por una pulmonía (la familia y el médico acordaron que era mejor que no supiera la verdad), que era fumador y nos "robaba" el tabaco y los mecheros, al final murió de un ataque al corazón.
Ese día, en el hospital estaba ya muy recuperado y le iban a dar el alta, yo estaba de pie junto a su cama hablando con él, con mis tíos y mis padres. En un momento dado, vi que estiraba la mano hacia mí como si quisiera que me acercara para decirle algo y, no sé por qué, yo giré la cara, como si no lo hubiera visto, e hice algún comentario del que ni me acuerdo a mis tíos. Sentí miedo, es algo extraño de explicar y de comprender, pero lo sentí, me daba miedo lo que pudiera decirme, aunque fuera algo bueno.
Lo enviaron a casa y durante unos tres o cuatro días iba llamando continuamente para saber qué tal estaba (vivía fuera de Barcelona y yo no podía ir por trabajo). Más o menos al cuarto o quinto día, ya a la tarde-noche, volví a coger el teléfono para llamar y decir que el fin de semana iría a verlo. No pude hacerlo, marqué el número cientos de veces y siempre mal, no lograba acordarme de cuál era. No me lo podía creer!! Si llamaba todos los días varias veces, ¿por qué no me acordaba ahora del número? No logré hablar, tuve que desistir y pensé en llamar al día siguiente por la mañana. No me dio tiempo, llamó mi madre que mi abuelo había muerto esa noche.
Me quedé sin palabras y comencé a llorar y a pensar en lo sucedido en el hospital. Nunca sabré qué quería decirme.
Nosotros, hasta que fuimos ya mayores no tuvimos muy buena relación con ellos, los motivos no importan, pero luego la cosa mejoró aunque siempre hubo cierta distancia entre él y yo y cuando pienso en que me perdí la oportunidad de que quizás me dijera algo bueno (a mi madre le dijo que estaba orgulloso de mi), me siento muy mal y culpable y pienso que se fue sin poder decirme lo que quería, únicamente porque yo tuve un miedo repentino a que fuera algo que, aunque bueno, me hiciera llorar. ¿Qué absurdo en alguien que en aquel momento tenía unos 26 años, verdad?
Desde entonces tengo sueños con él y con mi abuela, no son muy continuados, pero es una sensación extraña cuando sucede, es como si me advirtiera y me recordara que quedó algo pendiente entre él y yo, pero ya es demasiado tarde...
